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 ACONSEJANDO A JESÚS

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AutorMensaje
germán zelada urioste



Mensajes : 242
Fecha de inscripción : 21/04/2009

MensajeTema: ACONSEJANDO A JESÚS   Sáb Mayo 09, 2009 1:31 am

Por Angelito Valiente ( Monumento de la décima cubana junto a Jesús Orta)

Déjame Batabanó
darte mis versos del alma
que se los pedí a una palma
y la palma me los dio.
Algo fuera de mi "yo"
se hace un canto marinero,
y allá, en un punto costero
donde tu pasado evoco
imagínome que toco
las aguas de Surgidero.

II
Me olvido de Jesusito
para llamarte "Jesús"
porque donde hay tanta luz
no cabe un nombre chiquito.
Tu mirada de infinito
escruta horizontes rojos,
y allá, a donde tus anteojos
la claridad no se para
dale un poco de luz clara
al cansancio de mis ojos.

III
A los hombres de mi edad
la sombra suyos los nombra,
y no vemos más que sombra
en la misma claridad.
Barreras de oscuridad
me entenebrecen el trillo,
y tú, como si un bombillo
portátil te iluminara
pones la luz en mi cara
y te hago mi lazarillo.

IV
Yo soy un ayer perdido
entre un montón de cuartillas,
cuyas hojas amarillas
son la imagen del olvido.
En aquello de haber sido
y el recuerdo me emborracho;
y tú ¿quién eres muchacho
de tus sueños al conjuro?
una palma de futuro
que suelta el primer penacho.

V
Con la última mordida
del tiempo a batirme salgo,
y si algo fui, ni en el algo
queda una parte escondida.
Tú te asomas a la vida
con todos los atributos,
se te vuelven los segundos
siglos de felicidad
cuando el árbol de la edad
suelta sus mejores frutas.

VI
A mi me tocó arañar
la tierra para vivir,
era difícil subir
y era muy fácil bajar.
Estudiar, ¿dónde estudiar?,
aquello pertenecía
a una inmensa burguesía,
donde tanto genio pobre
como un pedazo de cobre
olvidado se perdía.

VII
Vengo de duras batallas
y conmigo algunos pocos
como invasiones de locos
por calles y guardarrayas.
Les descubrí a los canallas
hasta el último reducto,
pero tu eres el producto
de otros momentos, Jesús,
y se te llena de luz
hasta el último conducto.

VIII
Tú no eres nada en embrión,
tu eres una realidad,
el cuerpo de la verdad
con una anticipación.
Te sabes en posesión
de un nombre que te has ganado,
pero cuando se han ganado
laureles en este quehacer,
para verlos florecer
se exige mucho cuidado.

IX
Llegar, se puede llegar,
pero mantenerse luego
conlleva entre nieve y fuego
grandes batallas librar.
No podemos descuidar
nuestra conducta en la calle,
que ningún aspecto falle
ni en el grupo ni en la fila;
porque el pueblo nos vigila
hasta el último detalle.

X
Tú tienes lo principal
un nombre, cuida ese nombre,
con lo más puro del hombre,
la fuerza de la moral.
Que el orgullo personal
jamás te cale los huesos,
huye de los hombres esos
que tras los pesos están,
los pesos vienen y van,
olvídate de los pesos.

XI
Nunca pienses que has llegado,
acuérdate que la vida
tiene un punto de partida
y el final está olvidado.
Yo, con mi terreno andado
en la meta desconfío,
por ello en un tono frío
estos consejos te doy
figurándome que estoy
hablándole a un hijo mío.

XII
Procura que la humildad
hijo suyo te reclame,
y no te hiera el infame
pulpo de la vanidad.
No hagas tuya la amistad
que venga de una cantina,
porque esa amistad dañina
hecha de ron y cerveza
como en una copa empieza
en otra copa termina.

XIII
Yo no te pido que seas
un "santo", yo no lo he sido,
ni como un viejo atrevido
y repugnante me veas.
Te digo las cosas feas
que no se deben hacer,
porque se puede nacer
un genio, pero si luego
la planta no tiene riego
se muere sin florecer.

XIV
Ojalá que mi consejo
no caiga en tierra baldía
y de sus frutos un día
el tiempo te ponga viejo.
Y basta por hoy, te dejo
porque el cansancio me acosa;
y la débil mariposa
de mi salud se desmaya
en la última guardarraya
de mi lucha peligrosa.

XV
Batabanó, me despido
y junto a Jesús me voy,
figurándome que estoy
un niño recién nacido.
Luego del deber cumplido
ágote una petición,
que te busques un rincón
en lo más hondo del pecho,
para si tengo derecho
dejarte mi corazón.
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Lilimar
Invitado



MensajeTema: Re: ACONSEJANDO A JESÚS   Lun Jun 15, 2009 10:03 pm

Germán, no había pillado éstas y te agradezco otra vez el posteo del "pariente".

Por cierto, Batabanó es un puerto al sur de La Habana (provincia) donde, en mi niñez y juventud se solía tomar el barco hacia Isla de Pinos -Isla de la Juventud hoy- donde pasé mis mejores tiempos de vacaciones, con mis abuelos y primos y a veces toda la familia.

Mi poema "El Viaje" hace mención de este puerto, al que se llegaba por tren (otra "aventura" para la mente infantil-juvenil de aquella bendita época, inolvidable).

Lily
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